Loading...
Skip to Content

JUVENTUD INFORMADA

Tenemos mucho qué decir y qué contarte

¿Qué tiene que ver la paz contigo?

  • portada
  • image
  • image

Cuando escuchamos “paz” podemos imaginar guerras, tratados, líderes mundiales y una paloma blanca. Pero también hay violencia en una conversación, odio detrás de una pantalla, discriminación en un salón y conflictos que empeoran porque nadie quiso escuchar. Este 21 de septiembre, la pregunta puede ser mucho más cercana: ¿cómo se construye la paz en la vida de todos los días?

Paz suena a una palabra enorme

Guerra.

Bombardeos.

Fronteras.

Negociaciones internacionales.

Probablemente muchas de esas imágenes aparezcan cuando pensamos en la palabra paz.

Y es comprensible.

Pero entonces ocurre algo curioso: la paz empieza a parecernos un asunto que corresponde exclusivamente a presidentes, diplomáticos, ejércitos y organizaciones internacionales.

Como si nosotros solamente pudiéramos observar.

Este 21 de septiembre se conmemora el Día Internacional de la Paz y el lema elegido por Naciones Unidas para 2026 propone justamente mirar el tema de otra manera: “Invierte en la paz: para todos, en todas partes y todos los días”.

Porque la paz no significa únicamente que no haya una guerra.

También implica poder vivir con seguridad, dignidad, oportunidades y cooperación.

Y visto así, el tema empieza a acercarse bastante.

También hay conflictos detrás de una pantalla

Piensa en cualquier red social.

Alguien publica una opinión.

Otro responde.

Después llega el insulto.

Alguien comparte una captura fuera de contexto. Otro se burla. Aparecen personas que ni siquiera conocen a los involucrados. En unas horas, una diferencia puede convertirse en una pequeña batalla digital.

No es una guerra.

Pero tampoco estamos construyendo precisamente una cultura de paz.

La ONU propone acciones mucho más cotidianas: hablar frente a la injusticia, aprender, practicar el respeto, aceptar la diversidad y utilizar nuestras plataformas para impulsar causas o compartir historias que favorezcan la convivencia.

Eso no significa que para vivir en paz todos tengamos que pensar igual.

De hecho, sería prácticamente imposible.

image

Estar en paz no significa quedarte callado

Aquí hay una diferencia importante.

Evitar cualquier discusión no necesariamente significa construir paz.

Puedes estar en desacuerdo.

Puedes defender una causa.

Puedes denunciar algo injusto.

Puedes decir que una idea te parece equivocada.

La diferencia está en qué hacemos con ese desacuerdo.

Escuchar antes de responder, verificar algo antes de compartirlo, discutir una idea sin convertir a la otra persona en enemiga o intervenir cuando alguien está siendo acosado también son decisiones pequeñas.

Ninguna va a detener por sí sola un conflicto internacional.

Pero sí decide qué clase de espacio construimos alrededor de nosotros.

¿De verdad una persona puede hacer algo?

Es fácil sentir que no.

Los problemas son demasiado grandes y nosotros demasiado pequeños.

Sin embargo, Naciones Unidas dedica este año precisamente a quienes llama “arquitectos cotidianos de la paz”: voluntarios, activistas, integrantes de comunidades y personas que trabajan desde lo local para reducir divisiones y construir estabilidad.

No necesariamente salen en las noticias.

Puede ser alguien que organiza a sus vecinos.

Una persona que acompaña a otra.

Quien abre una conversación difícil.

Un profesor que enseña a cuestionar prejuicios.

Jóvenes que trabajan por su comunidad.

O alguien que simplemente decide no convertir cada diferencia en una pelea que necesita ganar.

image

Entonces, ¿cómo se “invierte” en paz?

No necesariamente con dinero.

Puedes invertir tiempo.

Atención.

Paciencia.

Participación.

Incluso algo tan escaso como escuchar a alguien con quien no estás de acuerdo.

La propuesta de Naciones Unidas para este año incluye ayudar a otras personas, impulsar cambios positivos, generar conversaciones entre generaciones y utilizar nuestras plataformas para promover causas y contar historias de paz y esperanza.

Y quizá ahí está lo interesante del lema de 2026.

La paz deja de ser solamente una palabra escrita en una pancarta.

Se convierte en algo que practicamos.

La paz también se entrena

El Día Internacional de la Paz fue establecido por la Asamblea General de Naciones Unidas en 1981. En 2001 se decidió además que cada 21 de septiembre fuera una jornada de no violencia y alto el fuego.

Más de cuatro décadas después, seguimos necesitando hablar de ella.

Pero quizá no solamente durante un día.

Porque podemos pedir paz en el mundo y después destruir a alguien en redes.

Podemos rechazar la violencia y normalizar el bullying.

Podemos exigir tolerancia y negarnos a escuchar a quien piensa distinto.

Construir paz no significa ser ingenuos, evitar todos los conflictos ni permanecer callados frente a una injusticia.

Significa aprender qué hacemos con nuestras diferencias cuando aparecen.

Y seguramente mañana seguiremos teniendo desacuerdos.

La pregunta es otra:

¿qué vamos a hacer con ellos?

Comentarios( 0 )

    Sé el primero en dejarnos un comentario

Deja un comentario